Un reencuentro lleno de convivencia, naturaleza, tradición y alegría

Un reencuentro lleno de convivencia, naturaleza, tradición y alegría

Durante el mes de abril, las residentes de Villa Santa Teresa de las Esclavas de la Virgen Dolorosa vivieron unos días muy especiales con motivo de su esperado reencuentro, celebrado todos los años. Una experiencia pensada para compartir, disfrutar, reencontrarse y crear nuevos recuerdos a través de un completo programa de actividades.

Naturaleza, aventura y aprendizaje en Laguna del Oso

Una de las jornadas más especiales tuvo lugar el martes 12 de abril, con la visita al Espacio Laguna del Oso by Kerbest, donde las participantes pudieron disfrutar de un día en plena naturaleza, rodeadas de actividades educativas y de ocio.

Durante la jornada realizaron un paseo por el entorno natural y participaron en distintas actividades relacionadas con el cuidado y conocimiento de los animales. Tuvieron la oportunidad de colaborar en el cuidado de los caballos y disfrutar de diferentes propuestas de aventura, como la tirolina.

La creatividad también tuvo su espacio con un taller de dibujo y otro de macetas. Uno de los momentos más significativos fue la plantación de su propia lechuga, que posteriormente llevarían al huerto para continuar cuidándola. Una actividad sencilla, pero cargada de significado, que permitió trabajar valores como la paciencia, la responsabilidad y el respeto por la naturaleza.

La jornada terminó compartiendo una comida en un ambiente agradable y distendido, poniendo el broche a un día lleno de experiencias y aprendizajes.

Paseo por Gotarrendura y una tarde al ritmo de Pika Pika

El miércoles 13 de abril, el reencuentro continuó con un paseo por Gotarrendura, disfrutando de sus espacios y del entorno en un ambiente tranquilo y de convivencia.

La jornada tuvo también un componente festivo, porque la música y el baile se convirtieron en protagonistas gracias a la discoteca móvil Pika Pika. Las risas, el baile y la diversión permitieron disfrutar de una tarde muy especial, compartiendo momentos de alegría y compañerismo.

Caballos, perros y mucha diversión

Otra de las jornadas estuvo marcada por una experiencia muy especial de la mano del Centro Militar de Cría Caballar de Ávila, que ofreció una preciosa exhibición ecuestre y canina.

Las participantes pudieron contemplar de cerca el trabajo realizado con los caballos y los perros, disfrutando de una actividad que despertó admiración y entusiasmo. Además, tuvieron la oportunidad de acariciar a los perros y compartir con ellos un rato de juego, convirtiendo la experiencia en uno de los momentos más entrañables del encuentro.

Posteriormente, todas compartieron una comida en Villa Santa Teresa, disfrutando de un tiempo de convivencia sencillo y cercano que permitió seguir fortaleciendo los vínculos entre las participantes.

La tarde volvió a llenarse de música y movimiento con la discoteca móvil Pika Pika, que puso ritmo a una jornada repleta de emociones, baile y sonrisas.

Bingo de premios y una Feria de Abril muy especial

El jueves 14 de abril llegó cargado de sorpresas y propuestas para seguir disfrutando del reencuentro.

Uno de los momentos más esperados fue el bingo de premios, gracias a los regalos y obsequios donados por La Avanza ONG. La actividad permitió disfrutar de una tarde de ilusión, emoción y compañerismo, en la que cada participante esperaba con entusiasmo que la suerte estuviera de su lado.

La jornada continuó con una feria temática inspirada en la Feria de Abril, convirtiendo Villa Santa Teresa en un pequeño rincón andaluz. La decoración, el ambiente festivo y las diferentes actividades permitieron vivir una celebración llena de color, alegría y tradición.

Un reencuentro para recordar

Estos días de convivencia han supuesto mucho más que un conjunto de actividades. Han sido una oportunidad para reencontrarse, compartir experiencias, fortalecer relaciones y disfrutar juntas de nuevos momentos.

Desde la Casa Hospital de Santiago queremos agradecer a todas las personas, entidades y colaboradores que hicieron posible este encuentro y que contribuyeron, de una manera u otra, a que las participantes pudieran vivir unas jornadas tan especiales.

La naturaleza, los animales, la música, el baile, los juegos, la tradición y, sobre todo, la convivencia fueron los ingredientes de un reencuentro que deja muchos momentos para recordar y, una vez más, demuestra que compartir experiencias y crear recuerdos juntas es una de las mejores formas de seguir construyendo comunidad.

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